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Propuesta de agencia de diálogo territorial chilena fue expuesta en Australia

La gerenta del Proyecto de Institucionalidad de Diálogo Territorial, Danae Mlynarz presentó el proyecto a expertos australianos en la Universidad de Queensland

Imagen de diálogo entre ejecutivos de Los Pelambres y representantes de las comunidades.IMAGEN DE DIÁLOGO ENTRE EJECUTIVOS DE LOS PELAMBRES Y REPRESENTANTES DE LAS COMUNIDADES.

 

Alianza Valor Minero presentó a expertos australianos su propuesta de crear una agencia de diálogo territorial en Chile. Danae Mlynarz, gerenta del proyecto Institucionalidad de Diálogo Territorial (IDT), presentó los resultados en Brisbane, Australia, en el contexto de una asistencia técnica a cargo del Centro de Responsabilidad Social para la Minería (SMI-CSRM) de la Universidad de Queensland.

La propuesta busca crear una política pública que permita la participación ciudadana en los grandes proyectos de inversión. De ser aprobada, se vincularía al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental(SEIA).

Mlynarz dijo que “las reuniones nos permitieron conocer en voz de sus protagonistas, la experiencia del estado de Queensland y su institucionalidad de diálogo. Expusimos el trabajo llevado adelante por Valor Minero y la propuesta de creación de la agencia de diálogo territorial; nos hicieron consultas y nos plantearon ideas respecto de la aplicación de la iniciativa en nuestro país”.

La gerenta del proyecto también visitó la oficina de Coordinación de Proyectos del Estado de Queensland, departamento que inspiró el desarrollo del estudio que derivó en la propuesta de creación de la agencia. Se analizó el impacto social y la coordinación de otras instancias gubernamentales para la inserción de proyectos de inversión.

 

La visión de los especialistas

 

Los expertos australianos consideraron que la propuesta significa una oportunidad para avanzar hacia proyectos más sostenibles. Sarah Mackenzie, Research Manager del SMI-CSRM, aseguró que “no sólo hemos asesorado en el proceso, sino que también hemos aprendido mucho, ha sido un intercambio gratificante. Es bueno saber qué se está haciendo en Chile en términos de diálogo y relacionamiento comunitario en grandes proyectos de inversión. La colaboración y las redes son cruciales para lograr un desarrollo sostenible a nivel mundial. Como Universidad de Queensland estamos muy contentos con los resultados del proyecto y vamos a seguir muy atentos a lo que suceda”.

Nigel Wight, investigador de SMI-ICE-Chile y participante de la iniciativa, mencionó que  “sin duda, es una propuesta ambiciosa y si se implementa bien, se podría establecer como un ejemplo de mejores prácticas a nivel global. Claramente la industria minera particularmente, a pesar de su rol clave en la economía de Chile, tiene un problema de confianza con las comunidades y economías locales. El proyecto IDT intenta abordar esos temas de una forma más integrada”.

La carrera del cobalto chileno en la industria de los minerales

Producto de una fuerte demanda de cobalto durante la 2da. Guerra Mundial, este mineral logró gran interés comercial a finales de la primera mitad del siglo XX. 60 años después y con el advenimiento de nuevas tecnologías de electromovilidad y una curva ascendente en su precio, el cobalto se posiciona con un nuevo protagonismo en el mercado.


 

El cobalto fue un mineral que obtuvo gran valor, especialmente por parte de los alemanes en la 1era parte del siglo XX, porque era utilizado en aleaciones de acero en el contexto de la guerra. Iniciada la Guerra Fría, el precio de este y otros minerales se desplomaron y la industria nacional de cobalto cerró su producción. Con el paso del tiempo, diversas industrias han necesitado este metal para la elaboración de múltiples herramientas, artefactos y súper aleaciones. La producción de este mineral significará un gran desafío para el país debido a la complejidad para procesar este metal.

Como líder de la línea de productividad de SMI-ICE-Chile, Romke Kuyvenhoven indica que se ha estado trabajando e investigando justamente para hacer frente a ese tipo de desafíos en la industria nacional, “desde un punto de vista tecnológico y electroquímico, el cobre es fácil de producir. No es muy caprichoso y tampoco muy desafiante. No así el cobalto, que es complejo, es variable y existen muchas formas distintas en que se puede presentar. Si existen cuatro procesos que puedes evaluar para el cobre, para el cobalto existen veinte”.

Actualmente, el uso de cobalto para la fabricación de baterías ha abierto una nueva puerta comercial. Brian Townley, geólogo y doctor en ciencias, junto a un equipo de investigadores del Advanced Mining Technology Center (AMTC) publicaron recientemente un estudio encargado por Corfo para conocer el potencial de explotación de cobalto en territorio nacional.

Según el informe, los distritos históricos en donde se explotó cobalto aún presentan potencial para minería de mediana escala. Ellos son San Juan y Carrizal Alto en la región de Atacama, el distrito Tambillos en la región de Coquimbo y el distrito Las Merceditas, localizado en el Cajón del Maipo.

“El cobalto es posible de conseguir en Chile dadas las características y dimensiones que tienen los yacimientos. Pero, desde el punto de vista de mercado, nunca competiría con el gran productor que es el Congo. Sería de pequeña y máximo mediana escala. Tampoco competiría con la gran minería del cobre”, indica Townley.

Romke Kuyvenhoven agrega que si bien es un mercado “aparentemente pequeño” es igualmente atractivo porque lo que se conoce en Chile como mediana minería, en el extranjero es visto como gran minería ya que las escalas son otras.

“Debido a las largas expectativas de los yacimientos chilenos, hace mucho sentido no solo explorar el cobalto (donde se ha puesto más énfasis) sino que también conocer los métodos para saber cómo y cuánto es posible recuperar, y cuál será su costo”, señala la especialista.

 

Una alternativa sustentable

 

El estudio del AMTC además indica que los depósitos de relaves de todos los yacimientos localizados en el margen andino de las regiones de Atacama y Coquimbo debieran ser evaluados por su potencial recurso remanente y no recuperado de cobalto. Por ende, uno de los desafíos planteados para la industria gira en torno a su capacidad para detectar qué minerales de valor aún se pueden encontrar en los relaves de desechos con el objeto de convertirlos en activos económicos.

“Los relaves son una fuente importante. Se ha podido recuperar cobre y oro de estos; sin embargo, existen otros minerales como el cobalto y el magnesio que pueden ser recuperados y darle un valor agregado al litio y al cobre (…) todo esto implicará una apuesta estratégica grande”, concluye Townley.

 

Súper match: cobre, litio y cobalto

 

El cobalto tiene la particularidad de que puede ser utilizado para la fabricación de numerosos productos como los electrodos para baterías, cables de acero para neumáticos, pigmentos para pinturas, fuentes de radiación gamma para radioterapia, baterías de celulares, computadores portátiles y en súper aleaciones para la creación de materiales de alta resistencia térmica como el de las turbinas aeronáuticas.

Pero una cualidad por la que destaca es que, junto al litio y al cobre, hacen un equipo perfecto para responder al auge en la industria de los vehículos eléctricos. Países como Francia e Inglaterra anunciaron recientemente su intención de prohibir la venta de automóviles diesel y de gasolina a partir de 2040. Se han propuesto dar el salto hacia la producción y uso masivo de vehículos eléctricos con la idea de que todos los autos nuevos tengan emisión cero.

Por su parte, el Bloomberg New Energy Finance a través de su análisis anual sobre el futuro del sistema eléctrico mundial, predijo que los vehículos eléctricos representarían el 28% de las ventas mundiales de automóviles nuevos para 2030 y el 55% para 2040. También se espera que los autobuses eléctricos dominen este mercado alcanzando el 84% de participación global para 2030.

 

Un mercado ascendente

 

El cobre, el litio y el cobalto se posicionan entonces como insumos claves para la electromovilidad y eso aparentemente irá repercutiendo en su valor, especialmente para los últimos dos mencionados. Según datos del Fondo Monetario Internacional, el precio del cobalto ha aumentado en un 150% entre septiembre de 2016 y julio de 2018.

“En Chile están bajando las leyes de cobre,  por tanto el margen de utilidad o margen operacional es cada vez menor para algunas faenas mineras. A muchos yacimientos les llega muy bien la posibilidad de tener un producto adicional que tiene un importante valor económico. Además, muchas faenas en Chile tienen una vida útil enormemente larga, de 40 a 60 años. Por lo que si te quedan 30 años de producción, vale la pena incursionar en este mineral”, concluye Romke Kuyvenhoven.

Tanto Romke como Townley coinciden plenamente en que levantar esta industria será un gran desafío. Ya están claros los potenciales lugares de explotación, pero el cómo y el a qué costo serán algunas de las nuevas preguntas que la industria chilena deberá resolver para posicionar al cobalto en la carrera comercial de la industria de los minerales.

 

“El próximo ministro deberá ser un científico distinto al común pero respetado por sus pares, o no va a funcionar”

A días de entrar en vigencia la ley que crea la nueva cartera de ciencia y tecnología,una de las mujeres líderes del Sustainable Minerals Institute International Centre of Excellence Chile, comparte su visión en torno a los principales desafíos de este nuevo ministerio.

Si bien estudió su pregrado en Chile, buena parte de su carrera la hizo en Estados Unidos. Ingeniera comercial de profesión y MBA de la Clarion University of Pennsylvania, Varinka Farren tiene mucho que hablar sobre ciencia, especialmente porque su carrera siempre ha estado ligada a esa área.

Trabajó para Andrómaco, multinacional del área farmacológica, y fue una de las pioneras en el desarrollo de la Unidad de Transferencia Tecnológica de la Universidad de Chile cuando no era un área popular en estas instituciones. Un desafío que resultó no menor, según cuenta, porque lograr que las empresas se interesen por la ciencia elaborada al interior de una institución de educación no resultaba llamativo.

Al mando de la Unidad de Transferencia de la Universidad de Chile, trabajó en la creación de una estrategia completa, desde comprender las investigaciones hasta preocuparse de la imagen, las redes (networking), vinculación con la industria, asuntos legales, entre otros elementos. De una única licencia que se había logrado transferir antes de su llegada, Varinka logró traspasar más de 48 tecnologías de la universidad al mercado. Esto le permitió ser la primera en obtener el premio Mejor Gestora Tecnológica del año que entrega CORFO.

Hoy, como Gerente de Operaciones de un centro de investigación que utiliza la ciencia para lograr soluciones innovadoras para la industria extractiva, Varinka cree que existen una serie de objetivos fundamentales para que la nueva cartera de ciencia y tecnología tenga un impacto real en el desarrollo económico y social del país.

 “Una de las primeras tareas del futuro ministerio va a ser un levantamiento de los fondos que existen para ver cuál de ellos está teniendo impacto. Eso también va requerir mayor inversión en investigación de parte del Estado, ojalá doblar lo que se gasta actualmente. Además, va a ser necesario seguir incentivando al sector privado para que también invierta. Estamos muy por debajo en comparación al promedio de los países OCDE y eso debiese cambiar en un plazo razonable”.

Varinka coincide en que apostar por el desarrollo científico enfocado a sectores estratégicos como la industria minera, la biotecnología, la acuicultura, como lo ha planteado CORFO, es un acierto: “hay lineamientos definidos que ya se están desarrollando y requieren ser profundizados”, manifiesta.

 

«El o la próxima ministra deberá ser científica pero tendrá que cumplir una serie de cualidades que vayan más allá del laboratorio”

 

¿Debe ser un científico el o la próxima ministra de ciencia y tecnología? ¿Cuáles debiesen ser sus características? Para Varinka el líder de la nueva cartera debe haberse formado profesionalmente en las ciencias, pero los requisitos no terminan allí, “va a ser necesario que este nuevo líder tenga capacidad de gestión y manejo político; sin embargo, debe ser respetado por sus pares. Eso va a marcar la diferencia”.

Desde su experiencia, Varinka cree que un científico “puro” no va a funcionar porque será necesaria una mirada estratégica que vaya más allá del laboratorio. Contrariamente, “alguien que sea solo un buen gestor tampoco va a lograr un buen trabajo si es que no tiene el respaldo de sus pares”.

Varinka de momento se la juega por nombres como el de Andrés Couve, director del Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica y el de Cristian Hernández, director de negocios de la Fundación & Vida. A su parecer, son científicos distintos a los comunes y tienen las capacidades suficientes para liderar esta nueva secretaría de gobierno.

 

Artículo 9: ¿Desincentivo para los científicos?

 

La comunidad científica y especialmente las universidades han planteado su desacuerdo con el artículo 9 de la ley que crea al ministerio, donde se exige a los proyectos cuyas patentes sean exitosas devolverle al Estado el 100% de los recursos.

Para la Gerenta de Operaciones de SMI-ICE-Chile, ese punto es donde “echan a perder todo”. Explica que es muy complejo hacer la trazabilidad de cuánto dinero puso el Estado para hacer una investigación. Lo que hace este artículo en el fondo es desincentivar la transferencia tecnológica y, por ende, “matar a los fondos como herramientas para la investigación”.

“Hay que entender que existen investigaciones, como en el área médica, que pueden requerir sobre los 20 millones de dólares para llegar al mercado, de los cuales sólo una parte menor puede ser obtenida de fondos públicos en nuestro país”, concluye.

Freeport realiza taller sobre relaves y entrega antecedentes generales sobre Proyecto Concentradora de El Abra

Dirigentes y comuneros de Calama y Alto El Loa conocieron la normativa relativa a los relaves y alcances generales de la etapa de pre-factibilidad del Proyecto Concentradora de Minera El Abra.

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Martes 14 de Agosto de 2018.-Dos jornadas, una teórica y una salida a terreno, vivieron más de veinte dirigentes y comuneros de Alto El Loa y Calama, durante un nuevo proceso de diálogo comunitario liderado por Minera El Abra, filial de Freeport-McMoRan.

Representantes de Ayquina, Cupo, Conchi Viejo, Chiu Chiu, Estación San Pedro, Ollagüe, Ascotán y organizaciones indígenas de Calama, participaron de la instancia, donde las temáticas y contenidos son propuestos por las mismas comunidades. A estos diálogos se invitan especialistas y consultores externos, se identifican oportunidades y brechas, que permiten buscar formas de colaboración público-privada.

En la oportunidad, especialistas del Instituto de Sustentabilidad para la Minería, SMI ICE Chile, capacitaron a los participantes sobre los relaves en el país, especialmente acerca de la normativa y avances en medidas de control en cuanto a estabilidad física y química para minimizar sus impactos. En aula, con un trabajo teórico y práctico, los participantes pudieron modelar a pequeña escala diferentes tipos de relaves.

Durante el segundo día del diálogo comunitario, Minera El Abra presentó los alcances generales del depósito de relaves que se encuentra diseñando para el Proyecto Concentradora, cuya tecnología será de relaves espesados, y visitó con los participantes el denominado sitio 2, donde proyecta la ubicación de la Planta Concentradora y Depósito de Relave.

Para Rubén Funes, gerente general de la concentradora, esta instancia permitió “difundir qué se está haciendo en estudios de línea base en temas sociales, ambientales, en flora, fauna, en el uso de agua, energía y otros aspectos fundamentales, para hacer así un proyecto sustentable y estratégicamente pensado desde una mirada transversal”.

Durante la visita al Sitio 2, los dirigentes pudieron contrastar lo aprendido en aulas y hacer consultas sobre la construcción y la tecnología de estos componentes del Proyecto que busca extender la vida útil de la empresa más allá del 2029, triplicando la producción actual con una Concentradora que permitiría aumentar la capacidad de tratamiento hasta 240 mil toneladas diarias de mineral.

Elaine Herrera, presidenta de la comunidad de La Banda y representante del Consejo de Pueblos del Oasis de Calama, destacó la capacitación. “Fue provechoso conocer las diferentes etapas y tipos de relave pues nos hace entender mejor de qué manera va impactar.

Para el tesorero de la junta de vecinos de la comunidad de Chiu Chiu, Pedro Vergara, fue bueno “ver en terreno dónde se instalaría la Concentradora: Hay varias cosas que hay que darle un par de vueltas, pero mostraron el trabajo, el proyecto desde el inicio y creo que entregar la información así es la mejor forma de trabajar en conjunto”.

Portal Minero

Neurociencia y minería: científicos estudiarán la relación entre máquinas y cerebro humano

La minería se está moviendo rápidamente hacia la automatización de los procesos, y esto lleva a que hoy en día muchos trabajadores deban operar en salas con un montón de pantallas que deben monitorear. Comprender estos múltiples fenómenos será tarea del Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica (BNI) de la Universidad de Chile y el Centro de Excelencia Minera SMI-ICI Chile, de la Universidad de Queensland para entender la relación entre lo que el cerebro ve y necesita ver. Y esto será posible gracias a esta colaboración entre distintas disciplinas, como la minería y la neurociencia.

Un acuerdo de colaboración entre el Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica (BNI) de la Universidad de Chile y el Centro de Excelencia Minera SMI-ICI Chile, de la Universidad de Queensland, Australia, permitirá el desarrollo de investigaciones en neurociencia relacionadas a la actividad minera de nuestro país. Tras sellar su acuerdo, ambas entidades definieron las primeras líneas para un portafolio de proyectos, enfocadas en materia de seguridad y salud ocupacional, que estarán destinados a impulsar mejoras en la productividad del sector. Las potenciales iniciativas serán compartidas en las próximas semanas con actores de la minería pública y privada, donde se llevarán a cabo los estudios para mejorar fenómenos relacionados con la actividad de trabajadores en sus ambientes laborales.

“Tenemos un gran conocimiento concentrado en neurociencia. Hay investigadores que conocen muy bien sobre cómo los seres humanos respondemos frente a estímulos, cómo se puede relacionar la operación de una máquina con el sistema nervioso de la persona, y cómo se manejan grandes cantidades de datos y pueden ser utilizados a distancia. En esas áreas podemos encontrar vinculación con la minería en ámbitos como salud, prevención y monitoreo. Saber monitorear de mejor forma la fisiología humana, es decir, el funcionamiento del organismo, puede ser útil para prevenir situaciones que ocurran en una actividad compleja como es la minería”, subraya Andrés Couve, director del BNI.

Será la primera experiencia en el mundo minero de BNI, un programa de la Iniciativa Científica Milenio que agrupa a científicos chilenos de nivel internacional en 17 laboratorios. Couve estima que el acercamiento representa una oportunidad para la transferencia de conocimiento de las exploraciones de la estructura y función del cerebro que se desarrollan en el Instituto para ayudar a resolver brechas de seguridad y salud que afectan la productividad del sector minero. Para ello, la organización científica aportará su conocimiento de vanguardia en áreas como la biotecnología, neurométrica, telemedicina y control motor, algunas de sus líneas de investigación.

El director ejecutivo de SMI-ICE Chile, David Mulligan, explica que uno de los principales objetivos de la alianza es construir vínculos entre las investigaciones que la Universidad de Queensland desarrolla en su Centro de Seguridad y Salud de la Industria Minera (SMI-MISCH) en Australia, a través del cual están buscando aportar en áreas relacionadas con la interacción entre los trabajadores y maquinarias, y los mecanismos de control en las operaciones. Australia es una de las principales potencias a nivel mundial en minería, tanto por sus capacidades extractivas como por el desarrollo de tecnología e innovación en esta industria.

“La minería se está moviendo rápidamente hacia la automatización de los procesos, y esto lleva a que hoy en día muchos trabajadores deban operar en salas con un montón de pantallas que deben monitorear. Comprender estos múltiples fenómenos es realmente importante para entender la relación entre lo que el cerebro ve y necesita ver. Y esto será posible gracias a esta colaboración entre distintas disciplinas, como la minería y la neurociencia. Otra gran contribución de este acuerdo es que podremos llevar a cabo proyectos, usando nuestras redes con la industria, que nos permitirán aprovechar el conocimiento y el talento del mundo académico para una aplicación concreta en las actividades mineras. Y ésa es, igualmente, una oportunidad muy significativa”, señala el ejecutivo australiano.

Neurociencia para la gran minería

SMI-ICE Chile forma parte del programa “Atracción de Centros Internacionales de I+D de Excelencia para la Competitividad” de CORFO. Su propósito es mejorar la productividad y gestión ambiental de las operaciones mineras en el país a través del desarrollo de innovación, tecnología y plataformas de capacitación. Su alianza con el BNI se enmarca en una de sus tres líneas de trabajo: la de productividad, enfocada en el fortalecimiento de las condiciones de seguridad y salud ocupacional como un factor clave para cerrar las brechas de desempeño de los trabajadores.

Sebastián Reyes, Director de Innovación y Transferencia Tecnológica de BNI, remarca que el acuerdo “abre una puerta para integrar investigación de excelencia en neurociencia en el sector minero, uno de los más importantes de la economía nacional, donde no habíamos podido llegar a nivel de transferencia y proyectos aplicados. Hemos generado un portafolio de perfiles de proyectos y nos estamos reuniendo con distintas empresas mineras, privadas y públicas, para dar a conocer cuáles son los posibles desafíos que podemos abordar en conjunto”.

La apuesta de BNI radica en llevar la neurociencia como un elemento de mejora a la competitividad del sector, poniendo al servicio de la industria su liderazgo que se evidencia en más de 285 publicaciones científicas de alto impacto desde su creación el año 2011, gracias a la labor de sus 17 grupos de investigación. “Nos enfocaremos en solucionar problemas actuales de seguridad y salud en minería entendiendo íntimamente los problemas. Esa será nuestra forma de trabajo”, puntualiza Reyes.

Couve explica que las soluciones vendrán cuando se pueda comprender en profundidad tanto la investigación como las necesidades del sector. “Desde el BNI estamos apostando a que en conjunto con un organismo que entienda la producción, como lo es SMI y las empresas, podamos hacer investigación que permita llevar un producto a implementarse en el sector minero. Haremos investigación de primer nivel en conjunto con SMI-ICE para que desde ahí surjan potenciales soluciones. Esperamos aportar con una nueva mirada a los problemas o desafíos de productividad de la industria”.

El aporte de la neurociencia en este ámbito forma parte de los proyectos estratégicos que busca impulsar el centro australiano en el ámbito de la seguridad y salud de los trabajadores, como un factor clave para la mejora del desempeño de la industria. “Hay un lazo fundamental entre la productividad y la participación humana en el desarrollo de nuestra productividad en minería. Podemos crear un entorno más seguro con menos lesiones de tiempo perdido si las personas pueden entender mejor el entorno en el que operan. Tener menos errores en una operación real es el resultado de un adecuado vínculo entre la gestión de la salud y los riesgos de las personas con la productividad”, añade David Mulligan.

Agregar valor a medida

Si bien la industria minera chilena tiene un nivel de actualización y desarrollo avanzado, muchas de las herramientas para mejorar la productividad de los trabajadores son creadas en el extranjero. Varinka Farren, Gerente de Operaciones SMI-ICE, considera que la neurociencia chilena puede aportar a que esas soluciones estén mejor adaptadas al contexto local, resolviendo problemas como la fatiga o el estrés, cuyo impacto está en mejorar la continuidad operacional y la prevención de accidentes, en tareas como las salas de control.

“Generalmente vemos la minería desde el punto de vista de la productividad, pero la productividad también se relaciona a cómo la gente está trabajando y con su calidad de vida. Lo que buscamos es entender la realidad local porque hay soluciones que existen pero que no son hechas a la medida de la minería nacional. En cambio acá estamos apostando por crear soluciones particulares, haciendo investigación en un contexto real y no en el laboratorio. Y eso le dará un valor agregado”, asegura la ejecutiva.

Rodrigo Vergara, científico del área de Innovación de BNI, plantea que la vinculación puede contribuir a mejorar aspectos de productividad y seguridad ligados a la función de personas en las operaciones. “En general, la minería tiene un proceso súper actualizado y si bien las condiciones en términos de seguridad y contención son bastante buenas, creemos que la investigación científica de excelencia tiene mucho que hacer en áreas como por ejemplo la mitigación del estrés en personas que trabajan en condiciones muy particulares: altitud, se encuentran socialmente asilados, en faenas que operan 24/7 o tienen turnos exigentes. Observamos espacios de mejora en la optimización de las condiciones en que se le presenta la información a una persona, bajo qué condiciones, o cómo la calidad del tiempo trabajado puede reducir los riesgos”.

Según Vergara, “la neurociencia puede entregar una mejor comprensión de aspectos que son claves para mantener una salud mental para una persona que se desempeña en minería, y que eso tenga un impacto en su productividad. Al ser investigación científica de alta calidad puede agregar valor a las soluciones ya existentes. Hay una gran probabilidad de mejorar en términos de data science, sobre qué y cuánta información se le presenta a las personas, y de qué manera la recibe para que sea más eficiente en su trabajo”.

SMI-ICE-Chile firma convenio marco con Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

Por medio del vínculo con esta prestigiosa institución australiana, se explorarán oportunidades de promover la investigación colaborativa, el desarrollo de proyectos conjuntos y el intercambio académico y estudiantil, entre otros ámbitos.

Una importante alianza se firmó entre la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y el Sustainable Minerals Institute – International Centre of Excellence Chile (SMI-ICE-Chile) de la Universidad de Queensland (Australia), con el objetivo de explorar oportunidades que promuevan la investigación colaborativa, el desarrollo de proyectos conjuntos, el intercambio académico y estudiantil, entre otros beneficios de carácter mutuo.

El documento fue firmado por el rector de la PUCV, Claudio Elórtegui y el director ejecutivo de SMI-ICE-Chile, David Mulligan.

El Instituto de Minerales Sustentables (SMI) es un Centro de Investigación líder a nivel internacional dedicado a la búsqueda de soluciones basadas en el conocimiento para responder a los desafíos de sustentabilidad de la industria minera global. Entre sus propósitos está la formación de personas innovadoras, considerando los vínculos con sus asociados y así enfrentar los grandes retos que ofrece la minería actual.

En esta misma línea, SMI-ICE-Chile tiene entre sus objetivos mejorar la productividad, minimizar los impactos ambientales, sociales y de riesgo de las operaciones mineras chilenas. El propósito de este Centro de Excelencia Internacional es contribuir a la formación de mejor capital humano, entregar resultados de investigación innovadores y concretar transferencia de tecnología a la industria minera mediante la asociación con otras instituciones.

SMI-ICE-Chile se vincula directamente con la Universidad de Queensland y constituye un punto de contacto con otras unidades que realizan investigaciones afines, en esta prestigiosa casa de estudios.

La génesis de esta alianza fue posible gracias a  la gestión del Centro de Minería de la PUCV, entidad académica creada en 2014 como resultado del Programa de Mejoramiento Institucional (PMI UCV 1301),  caracterizado por su enfoque   interdisciplinario  para abordar el desarrollo de una minería sostenible en nuestro país, articulando Universidad, Gobierno, Empresa y Comunidad.

Al respecto, la directora del Centro de Minería de la PUCV, Amelia Dondero, señaló que en esta línea se están ofreciendo tres programas en la Universidad: Diplomado en Higiene Ocupacional para la Industria Minera; Postítulo en Cierre de Faenas Mineras y Diplomado en Minería Responsable.

El convenio, ya ha entrado en vigencia y recientemente se contó con la participación del Dr. Mulligan como relator del Diplomado en Minería Responsable y próximamente intervendrá  exponiendo en el Postítulo en Cierre de Faenas Mineras. Ambos programas se dictan en el Centro de Estudios Avanzados y Extensión (CEA) de nuestra Universidad en Santiago.

“Existe mucha afinidad entre las líneas de interés y programas que ambas instituciones ofrecemos. Es un intercambio de conocimientos mutuo, pues Chile es reconocido como un país pionero en muchos campos de la minería. A su vez, nuestra contraparte es una institución líder a nivel mundial y nos aportará nuevos conocimientos y tecnologías. Conjuntamente se podrán generar sinergias para obtener resultados con mayor valor agregado”, afirmó la directora.

En el proceso que se activó a fines de diciembre de 2017 para retomar en marzo, ha sido valioso el aporte realizado por la Dirección de Relaciones Internacionales de la PUCV, que colaboró en la facilitación de los acuerdos entre ambas universidades, asesorando al Centro de Minería en cada etapa.

Al respecto, el director de RR.II. de nuestra Casa de Estudios, Marcos Avilez, agregó que “este nuevo acuerdo con un centro de excelencia se alinea con la estrategia de alcanzar mayores impactos en materias de investigación y transferencia tecnológica, sin dejar de lado las líneas más tradicionales de cooperación internacional, intercambios de investigadores, profesores y estudiantes. La Universidad de Queensland es una de las mejores de Australia y la nuestra está entre las mejores de Chile y de Latinoamérica”.

UNA VINCULACIÓN INTERDISCIPLINARIA      

La directora Amelia Dondero, recordó que se realizaron reuniones preliminares en Santiago con los expertos australianos y luego se recibió a una delegación en Valparaíso, donde a través del Centro de Minería se reunió a un amplio espectro de investigadores de la PUCV, expertos en diversas disciplinas que realizan sus aportes a la minería, congregando a profesores de las escuelas de Ingeniería en Construcción,  Ingeniería Industrial, Ingeniería Química, Ingeniería Eléctrica, Agronomía, los institutos de Química y Geografía y del Núcleo Biotecnología Curauma (NBC).

“Visitaron el Campus Curauma y las dependencias del NBC, centro que trabaja en el ámbito de la sostenibilidad y aborda desafíos biotecnológicos con un enfoque sistémico desde uso de tecnologías limpias, eficiencia energética, mitigación de gases de efecto invernadero, tratamiento de residuos contaminantes, revegetación, etc.  Hay muchas áreas de complementariedad en el ámbito de la investigación a nivel interno en la PUCV. También estuvieron en el Instituto de Química, recorriendo especialmente las áreas de Química Industrial y de Química Analítica y Ambiental, todas ellas cuentan con una infraestructura y equipamiento de avanzada.  Se identificaron varios ámbitos de interés común y por ese motivo se acordó concretar rápido el convenio marco”, recordó.

La académica señaló que a través de esta alianza se va a definir un programa de trabajo para avanzar en acuerdos específicos. “Como se indica en el texto, el centro ubicado en Chile es la puerta de entrada para la Universidad de Queensland, otros centros que posee y también para nuestras unidades académicas. La idea es complementar la investigación conjunta, potenciando la movilidad estudiantil y las pasantías de académicos, lo que es atractivo para nuestra Universidad”.

Para una segunda etapa, la idea es contar con nuevos programas de estudios que incorporen expertos australianos y nacionales, una vez finalizada la primera fase de diagnóstico.

Otro ámbito donde hay intereses comunes entre las universidades, se relaciona con potenciar el aporte de la mujer a la minería. La profesora Amelia Dondero a través del Centro de Minería, ha realizado una serie de talleres, seminarios y actividades presenciales para motivar la inserción laboral femenina a esta industria. En Chile, el 8% de los trabajadores de la minería son mujeres, cifra que en otros países como Canadá llega alrededor del 20%, en tanto en Australia es del orden del 15%, por lo tanto se debiera seguir avanzando en esa línea.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio 

Tailings 2018: Con éxito concluye nueva versión del Seminario Internacional en Gestión de Relaves

 

Diversos ejecutivos y profesionales de la industria minera se reunieron en la 5ta versión de “Tailings 2018”, espacio que tiene como objetivo propiciar el intercambio de experiencias e innovaciones sustentables y presentar los últimos avances en gestión de relaves mineros.

En junio pasado, el Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN) publicó el Anuario de la Minería de Chile, correspondiente al año 2017, el que  tiene como objetivo principal mantener informadas a las autoridades y a la población en general sobre la localización de los más de 700 depósitos de relaves en el territorio nacional.

Justamente, la información hacia las comunidades fue uno de los temas centrales de Tailings 2018, que en sus diversas exposiciones trató la gestión de residuos en conjunto con la comunicación e información hacia las diversas comunidades.

Carlos Barahona, director ejecutivo de Gecamin, fue el encargado de dar el vamos a las tres jornadas de charlas y exposiciones que preparó la organización, auspiciadas por el Sustainable Minerals Institute International Centre of Excellence Chile, entre otras instituciones.

La actividad contó con más 300 asistentes y cerca de 50 expositores, entre ellos, Ángela Oblasser, subgerente de Sustentabilidad de Fundación Chile, quien presentó el “Programa Tranque” de Minera Los Pelambres, un proyecto desarrollado junto a CORFO y el Fondo de Inversión Estratégica del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, que busca mejorar la comunicación y entrega eficiente de información de depósitos de relaves a comunidades cercanas.

En su discurso, Oblasser señaló que los relaves son una preocupación permanente, “si queremos seguir siendo un país minero, debemos preocuparnos por todos los depósitos que existen actualmente». En esa línea, René Orellana, Gerente Corporativo de Aguas, Relaves y Proyectos Divisionales de CODELCO, mencionó que uno de los grandes desafíos en la industria es lograr “desarrollar la capacidad en los operadores para poder mantener la estabilidad física y química de los depósitos”.

¿Cuán importante es el manejo de relaves para la industria?

 De acuerdo con la información proporcionada por la Agencia Reuter en 2015, más de 10 heridos y 50 desaparecidos dejó el desplazamiento de desechos de la minera Samarco en un pueblo perteneciente al estado de Minas Gerais, en Brasil.

Felipe Saavedra, doctor en ingeniería ambiental y ciencias del Sustainable Minerals Institute, indica que eventos como este ilustran las consecuencias asociadas a los depósitos de relaves, los que “representan uno de los mayores problemas socioeconómicos y ambientales para la industria de la minería”, acusa.

Para Saavedra, Tailings 2018 es “una instancia de transferencia de conocimiento muy valiosa para asegurar que la minería siga proporcionando los minerales requeridos para satisfacer las demandas de la población mundial, pero garantizando una operación  sustentable.”

 Desafíos pendientes

El experto cuenta que uno de los grandes desafíos en esta materia tiene que ver con la “estabilidad física y química de las instalaciones para minimizar los riesgos e impactos en el medioambiente,  la salud y seguridad de las personas”.

Para el caso de las exposiciones de Tailings 2018, destaca la muestra de diversas herramientas utilizadas para monitorear y prevenir riesgos catastróficos asociados a los depósitos de relaves y, en especial, el uso de imágenes satelitales -teledetección o detección remota- que están revolucionando la industria.

El investigador del SMI-ICE-Chile cuenta que una de las aplicaciones de esas tecnologías es “la evaluación de las deformaciones espaciales y temporales de la superficie de los depósitos de relaves. Esta información objetiva y oportuna puede ayudar a prevenir colapsos de relaves además de activar planes de emergencia y evacuación de comunidades en zonas de peligro. En  relación con eso último, SMI-ICE-Chile está trabajando en la búsqueda de distintas alternativas para tener una visión integral de la gestión de residuos mineros”, concluye.

SMI-ICE-Chile y el Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica firman convenio de investigación aplicada a la minería

Las instituciones firmaron un acuerdo de colaboración para trabajar en conjunto en temas asociados a salud y seguridad en la industria minera, esto con el objetivo de transferir al mercado soluciones provenientes de las investigaciones y experiencias de ambas instituciones, según lo descrito por Varinka Farren, Gerente de Operaciones de SMI-ICE-Chile.

El pasado viernes se desarrolló la ceremonia de firma de acuerdo de colaboración entre el Sustainable Minerals Institute International Centre of Excellence Chile (SMI-ICE-Chile) y el Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica (BNI). Este acuerdo permitirá una serie de colaboraciones entre ambas organizaciones para el desarrollo de tecnologías que impacten en la industria minera.

En la ceremonia, el Director Ejecutivo de SMI-ICE-Chile, David Mulligan, manifestó la gran oportunidad que puede traer esta colaboración en el desarrollo de nuevas tecnologías en el marco de la línea de productividad del Centro de Excelencia, específicamente en el área de transformación digital.

Varinka Farren, Gerente de Operaciones de SMI-ICE-Chile, indicó que uno de los propósitos de este acuerdo es poder identificar las tecnologías que ya han mostrado avances del BNI y aplicarlas en la industria extractiva.

“La idea es generar una serie de propuestas que puedan ser presentadas a distintas empresas interesadas para dialogar y mejorar las soluciones de manera de optimizar el proceso y así poder llevarlas al mercado”, señala.

 

¿Cómo se conjuga la neurociencia con la minería?

 

Para Varinka Farren, este tipo de relaciones son muy gratificantes, “cuando se unen experiencias distintas se puede llegar a soluciones innovadoras que permitirán solucionar problemas reales”.

Andrés Couve, Director del Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica (BNI), indicó que este convenio es una demostración de que se pueden establecer vínculos entre áreas que no son intuitivamente conectables.

“La investigación y su relevancia tiene un grado altísimo de incertidumbre. Cuando se está haciendo investigación uno no sabe dónde va a ocurrir la conexión con una potencial aplicación de ese conocimiento”, manifiesta.

Couve agrega que los científicos deben preocuparse de que la matriz de conocimiento sea diversa y compleja porque, sin poder predecirlo, “en algún momento se van a establecer conexiones con personas que hacen algo diferente, pero para quienes tu conocimiento va a ser valioso”.

Ejemplo de esta conexión entre disciplinas diversas se da en el campo de la salud y la prevención. La experiencia en el desarrollo de sensores fisiológicos por parte del BNI, sumado al conocimiento de la industria minera del SMI-ICE-Chile, está permitiendo la búsqueda de tecnologías que detectan el cansancio y la fatiga en trabajadores.

 

Investigación aterrizada en el mercado

 

Sebastián Reyes, Director de Transferencia Tecnológica e Innovación del BNI, indica que uno de los mayores problemas al momento de vincular la ciencia con la industria es hablar el mismo lenguaje. Sin embargo, eso se da de manera más fácil cuando el conocimiento se aterriza.

“Lo que nos reúne acá son proyectos asociados a telemedicina, telediagnósticos, monitorear la salud de manera remota y, en seguridad operacional, tecnologías que permiten mejorar la operación dentro de las salas de control de las mineras (…) tenemos dos mundos: científicos y empresas. Mezclarlos es complejo porque no están acostumbrados a conversar. Es necesario establecer un lenguaje común”, señala.

Si deseas más información sobre este proyecto, contáctate con nosotros al email: contacto@smiicechile.cl

Investigador del SMI-ICE-Chile llega a la Universidad de Concepción

El lunes 4 de junio inició su trabajo en la UdeC el Dr. David Rubinos, investigador del SMI-ICE-Chile (Centro de Excelencia CORFO). David Rubinos es Doctor en Farmacia por la Universidad de Santiago de Compostela (España). Sus principales líneas de investigación e intereses científicos se orientan hacia la reutilización de residuos industriales –principalmente “lodos rojos” de la producción de aluminio– en aplicaciones geotécnicas y como absorbentes de metales tóxicos, la (bio-) geoquímica del arsénico en ambientes fluviales contaminados, y la ecotoxicología de arsénico. Como nuevo miembro del SMI-ICE-Chile en el Instituto GEA, el Dr. Rubinos actualmente investiga los procesos de movilización y extracción de metales, metaloides y tierras raras en residuos de la industria minera.

Por otra parte, corresponde informar que el administrador público Sr. Felipe Urra está a cargo, desde hace varias semanas, de la coordinación de las actividades del SMI-ICE-Chile de la Universidad.

Estudian relación entre medioambiente, minería y agricultura en Limarí

A través de esta iniciativa se espera generar soluciones para el manejo de recursos naturales en la provincia y que a la vez, pueda ser replicado en el resto de la región y el país.

Cerca de 12.000 km2 cubre el territorio de la cuenca del río Limarí, el cual desde las altas cumbres de la cordillera hasta las costas del Pacifico, presenta ciertas características que la convierten en un potencial laboratorio natural y socioeconómico, con el fin de investigar la interacción entre la salud de las personas, el medioambiente, sus recursos y los potenciales riesgos naturales a lo que se exponen las comunidades.

Estas particularidades motivaron a un grupo de investigadores de la UniversityCollege London (UCL) Hazard Centre, el SustainableMineralsInstitute International Centre of Excellence Chile (SMI-ICE Chile) y el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) a desarrollar el concepto MARAI (Manejo de Amenazas y Recursos Andinos Integrados) desarrollado por académico Stephen Edwards, del Hazard Centre.

¿Qué busca MARAI? Básicamente, impulsar un estudio en la cuenca, que permita examinar las tensiones y sinergias que existen entre medioambiente, minería y agricultura, en un área que es altamente vulnerable a variaciones climáticas y que últimamente está experimentando eventos climáticos extremos.

La iniciativa nació a partir de un estudio hecho por el Hazard Centre y el SERNAGEOMIN, basado en el manejo de tranques de relaves ante posibles colapsos por terremotos o inundaciones. Tras sus resultados, y debido a las características geográficas de la cuenca del Limarí, el académico Stephen Edwards, quiso ampliar la temática de tranques de relave dando origen a MARAI.

En ese sentido, Francisca Falcón, jefa nacional de Relaves de SERNAGEOMIN, señaló que “debemos impulsar esto porque no existen líneas base para evaluar riesgos y peligros para el trabajo con las comunidades, para la planificación territorial, para la planificación económica y también para generar espacio para desarrollar una minería más sustentable”.

Por ello, Falcón insistió que es “importante partir por el trabajo en cuenca, en áreas restringidas y que se puedan replicar en todo el territorio donde hay depósitos de relaves, que en nuestro caso es lo que nos interesa” dice.

Stephen Edwards, por su parte, destacó que “idealmente, deberíamos trabajar juntos durante los próximos dos o tres años, construyendo una verdadera red, completamente colaborativa y que comparta abiertamente información, ideas y datos, de manera de tener un proyecto muy transparente donde todos los participantes estén plenamente incluidos. Creo que este sería un gran avance para Chile y demostraría cómo encontrar soluciones de forma conjunta a problemas complejos a escala de cuenca” explica.

Armonizar actividades económicas

En ese contexto, sectores como la minería y la agricultura aparecen como actividades económicas antagónicas, en especial en relación a la disponibilidad de agua existente en la zona y los residuos que generan, en especial la minería.

Pero justamente, a través de MARAI, se busca cambiar esta situación, y se logre armonizar éstas y otras actividades sin alterar mayormente el equilibrio medioambiental.

“La minería y la agricultura son actividades que nos producen riqueza y puestos de trabajo, pero también producen desechos que hay que gestionar de manera apropiada. Esa gestión tiene que ser en común con las comunidades, con los inversionistas, con los reguladores y la gente del gobierno” señaló Bernardo Broitman, ex director y actual investigador de CEAZA y parte del equipo coordinador de MARAI.

Es así como en el último tiempo, los diversos actores de la cuenca han mostrado una voluntad común de avanzar por ese camino, y por eso que uno de los principales fines de MARAI es trabajar con los diversos actores para desarrollar modelos ambientales que permitan entender el contexto medioambiental, las dinámicas de los sistemas y la disponibilidad de recursos que permitan desarrollar soluciones en base a necesidades y escenarios específicos.

En ese sentido, el superintendente de Asuntos Externos de Minera Altos de Punitaqui, señaló que “como minera estamos embarcados y dispuestos a apoyar este proyecto porque es extremadamente potente. Es unir la visión de los distintos actores de la cuenca del Limarí para manejar de forma eficiente los diversos recursos de la provincia. Y lo mejor es que esto va asociado con elementos técnicos y de la academia, a través de las instituciones que coordinan el proyecto” concluyó.

Fuente: Diario el Día.

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